Nos dijeron que debíamos hacerlo todo por nuestra cuenta. Acostumbrados a esta premisa, hemos estado emprendiendo nuestros caminos con mucho esfuerzo. Lo primero que debes recordar es que no estás sólo. Estás compuesto por todos los elementos de la naturaleza y de la creación. Estás dotado de talentos únicos y viniste para desarrollarlos. En el proceso de tu búsqueda interior para realizarte, recuerda que vienes bien equipado a la tierra.

Así como empacas para un paseo y te llevas la carpa, el termo, la cobija, las botas, una lonchera y ropa extra, de la misma manera te mandaron equipado para vivir tu experiencia para que fuera la más maravillosa. Si viniste desnudo al mundo, ¿dónde está el equipaje? Recuerda que lo que es visible o perceptible por nuestros cinco sentidos es invisible para el alma. De igual forma aquello que traes contigo es solamente visible en otros universos. Y lo que traes es más poderoso que cualquier otro instrumento que aprendas estando acá.

¿Sabías que te dotaron de un séquito de ángeles puestos a tu disposición antes de venir? ¿Que ellos están contratados 24 horas al día, los 7 días de la semana? ¿Sabías que tienes línea directa con ellos con sólo pensarlos? ¿Y qué tal si verificas que ellos no sólo están para protegerte, sino para hacer todos tus deseos posibles? ¿Entonces para que seguir haciéndolo todo de manera individual, cuando cuentas con la fuerza divina del Universo?

Si esto te cuesta creerlo, no tienes que hacerlo. Verifica esta información, pero cuando lo hagas, cerciórate de saber pedir para que se te conceda. Es como mandar un mensaje de texto y no estar conectado a la red; el mensaje no llegará si la conexión no es utilizada apropiadamente. Aquí sucede exactamente lo mismo. Cuando pidas, hazlo desde el corazón. Esta es la conexión de banda ancha más poderosa en el mundo y la que asegurará que tu mensaje llegue al corazón del Universo. Establece esta conexión desde el corazón y el mensaje será directo e inequívoco. Una vez pidas, agradece. Agradece por anticipado el hecho de que alguien ‘al otro lado’ te escuche y esté atento a tu pedido. Al agradecer, vas a dar por sentado que lo que pides ya está concedido para Ti. Y el último paso después de agradecer, es Soltar. Vas a liberar ese deseo al Universo y dejarás de interferir para su consecución. Al hacerlo no solo estás permitiendo que una Inteligencia más grande obre por ti, sino que estás confiando en que todo se dará.

Mi deseo en este momento es que todo lo que pidas a través de esta conexión de Tu corazón, te sea concedido para que puedas verificar en tu vida la Divinidad de la que estás hecho y cómo puedes obrar milagros cada vez que así lo desees.