El otro tipo de sueño es el que nos mantiene vivos; el que nos da la gasolina para despegar cada vez que hay un trancón en la vía. Proponte revivir tu sueño hoy. Pregúntate si tu sueño hoy es el mismo de ayer; si no lo es, permítete cambiarlo o hacerle modificaciones.

A veces estas modificaciones vienen para darle una mejor forma a nuestros sueño. Cuando te propones revivir tu sueño desde la redefinición o desde la reafirmación, te elevas sobre cualquier obstáculo que pueda estar interponiéndose en el camino. Y si el sueño es más grande, tu estarás dispuesto a darlo todo.

Es por esta razón que debes contemplar un gigante, un sueño que desafíe tus esquemas mentales, que esté construido bajo la premisa de que edifique al bien mayor. Si tu sueño cuenta con estas características, estarás rumbo a  experimentar su plasmación. Sólo cuando te permites soñar en grande puedes experimentar tu grandeza.