Hace poco iba manejando mi carro, y no pude evitar pensar que lo que está sucediéndonos es muy poderoso porque encarna una libertad sin precedentes. La razón por la cual a veces te sientes ‘fuera de lugar’, es porque estás desplazándote de tu zona de confort a otro que no conoces. Y lo que explica que los demás te vean ‘diferente’ o ‘algo raro’ es porque ellos siguen estando en la misma zona.
Cuando te desplazas hacia una nueva realidad, es porque tu alma está navegando por aguas nuevas. Somos almas en despertar, Seres que estamos vislumbrando lo que nos espera al otro lado; sabemos perfectamente lo que significa atravesar la puerta que abrimos. ¿Por qué esto genera tanta asombro en la gente, e incluso rechazo?
La manera más sencilla de explicarlo es porque ellos están viendo a la misma moneda que vez tú, pero en vez de ver la cara, están viendo el revés. Son las dos caras de la misma moneda, y la diferencia está en que tu ya te percataste de las dos caras.
 
Al obtener esta visión, tu percepción de la realidad jamás será la misma. Has hecho un ‘salto cuántico’ solo por percibir lo que otros no. Ahora estás en frente de la puerta, y aunque ves lo que te espera detrás de ella, estás dando el paso para atravesarla. Ese paso invoca tu coraje. A veces dudas, y entonces tu corazón te recuerda que ya has esperado demasiado. 
 
Alégrate cada vez que te sientas inseguro de dar ese gran paso, pues lo único que te está recordando es que tu alma está abandonando un lugar conocido a los que muchos llaman rutina, y otros ‘cárcel’. Así es: tu alma ya alcanzó aires de libertad, y lo que te sucede es que te sientes ‘sin piso’ porque te estás lanzando a lo desconocido, a algo diferente. Permítete sentir esta sensación en toda su dimensión. No te resistas a este cambio al cual tu Alma está abocada por condición. Si tu Alma te llevó a dar el gran paso, ahora debes ser tu quien lo dé. 
 
El Alma en libertad jamás podrá volver a vivir de algo que no le corresponde. Acostúmbrate a eso y hazte a la idea de que viniste a romper los esquemas que han paralizado la transformación de ti mismo.